The Frighteners (Agárrame esos fantasmas)

The Frighteners“, Nueva Zelanda-USA 1996, Universal Pictures/WingNut Films

Director: Peter Jackson
Productores: Peter Jackson, Jamie Selkirk
Guión: Fran Walsh, Peter Jackson
Productor Ejecutivo: Robert Zemeckis
Música: Danny Elfman
Fotografía: John Blick, Alun Bollinger
Montaje: Jamie Selkirk
Vestuario: Barbara Darragh
Diseño de Producción: Grant Major

Intérpretes Principales: Michael J. Fox (Frank Bannister), Trini Alvarado (Dra. Lucy Lynskey), Peter Dobson (Ray Lynskey), Dee Wallace-Stone (Patricia Ann Bradley), Jeffrey Combs (Milton Dammers), Jake Busey (Johnny Bartlett), John Astin (El Juez), Chi McBride (Cyrus), Jym Fyfe (Stuart), R. Lee Ermey (Sargento Hiles), Troy Evans (Sheriff Perry), Julianna McCarthy (La vieja Bradley)

Enlace IMDb

Mientras que soy un acérrimo anti-fan de la trilogía de “El Señor de los Anillos” (tres películas tan espectaculares como aburridísimas en su mayor parte), celebro las dos películas anteriores del neozelandés Peter Jackson como dos prodigios de imaginación y puesta en escena que tienen, además, la virtud de ser tremendamente entretenidas. Una de ellas, “Criaturas Celestiales”, es la que le llevó a la fama más allá de los incondicionales del gore a partir de un caso real de parricidio ocurrido en nuestros antípodas. La otra, que es la que reseñamos hoy, fue estrenada en España con el insolvente título de “Agárrame esos fantasmas”, por lo que para el presente texto he preferido acudir a su versión original: “The Frighteners” (los asustadores).

Frank Bannister (Michael J. Fox, un estupendo actor a quien por desgracia el Parkinson ha apartado de la escena) es un timador profesional que posee la facultad de poder ver y hablar con los espíritus de los muertos atrapados en el limbo. Gracias a esto y a la colaboración de tres espectros muy golfos se dedica a organizar “poltergeists” en las casas de sus vecinos para ofrecerles después sus servicios como “médium” y cazafantasmas, por supuesto a un módico precio. Este morboso y sin embargo productivo estilo de vida se ve truncado cuando en el pueblo empiezan a producirse unas extrañas muertes, aparentemente debidas a infartos. Frank pronto averigua que en realidad son asesinatos cometidos por el espíritu de un asesino en serie, condenado a muerte y regresado del infierno para continuar su macabra labor. A partir de ahí, Frank, ayudado por la doctora Lucy Lynskey (cuyo marido acaba de ser asesinado de la misma forma), deberá luchar contra el tiempo para poder detener al espectro criminal, mientras que trata de escurrirse tanto de la policía como de un desequilibrado detective federal, quienes le consideran el principal sospechoso de las muertes.

Partiendo de una base de pura comedia, como son las, llamémoslas “inconvenientes, actividades de nuestro protagonista y el modo en que son llevadas a cabo, la película va transformándose de forma casi imperceptible en un auténtico film de terror, incluyendo el miedo psicológico, donde —eso sí—, el gusto por las vísceras propio de Jackson queda suavizado reduciendo las contadas escenas de este tipo a las que se suceden en el submundo ectoplasmático. Lo que se ha conseguido es una película con mucho ritmo y sana producción de adrenalina en el espectador, sazonada de elementos de homenaje (R. Lee Ermey reproduciendo su deslenguado sargento de “La Chaqueta Metálica”) y parodias sin cuartel de los tópicos sobre la muerte (“¿Pero no has ido hacia la luz?”, pregunta Frank al recién fallecido y totalmente despistado Ray Lynskey). Todo ello forma parte de una trama bien construida y que permite incluso al espectador momentos de respiro que no reducen la cadencia de la acción, que por demás corre pareja al thriller y cuya espectacularidad está bien medida, sin explosiones por explosiones ni abuso de los efectos digitales simplemente “porque molan”.

Hay que hacer notar que una gran virtud de Jackson, en éste y en su film anterior, es que cede a los actores mucho peso a la hora de sostener la película. Así, a pesar de contar con una estrella al frente del reparto que de todos modos hace gala de muchísimo oficio (es lo que tiene haber tenido que esforzarse día a día para salir del encasillamiento de papeles de adolescente), acude a artistas semi-desconocidos o casi olvidados para componer el resto, con guiños incluidos a sus incondicionales al emplear a clásicos del género gore como Jeffrey “Re-animator” Combs en el papel del paranoico y cuasi-nazi detective Milton Demmers, a cuyo histrionismo se deben las escenas más divertidas del film. Completan el reparto una Dee Wallace (“E.T.”) casi irreconocible, Trini Alvarado como el contrapunto femenino aparentemente frágil pero fuerte y decidida, Peter Dobson en el rol de mandíbula cuadrada que no asume estar muerto, Jake Busey en un personaje malvado muy arquetípico pero muy eficaz, de los que sonríen y acojonan, y el inevitable trío que aporta la cara cómica para que la película no se quede en otra más de “zuzto”: John Astin, como el juez-fantasma que se quiere jubilar y unos trasuntos del Gordo y el Flaco, llamados Chi McBride (Cyrus) y Jim Fyfe (Stuart). Ninguno de ellos, sin embargo, ejercen de “verrugas” en la trama, sino que se implican en ella, cada uno con su cuota de protagonismo, que en algunos casos incluso resulta clave en el desarrollo de la historia.

En mi opinión, “The Frighteners” es con mucho la mejor película de Peter Jackson, ya que supera los —poquitos— defectos que traía “Criaturas Celestiales” (un excesivo alargamiento de la trama, por ejemplo) y, desde luego, es más entretenida que su epopeya tolkieniana. Ese punto medio hace de “The Frighteners” un divertimento más que recomendable y que permite, incluso, más de un visionado sin peligro de aburrirse. Con toda sinceridad, espero que Jackson abandone algún día las superproducciones de mucho ruido y vuelva a este tipo de cine, más moderado en presupuesto pero infinitamente más rico en imaginación.

Comentarios
  1. ladydark : 30.03.07

    Reconozco que esta no la he visto, sólo recuerdo un “agárrame esos fantasmas” de mi infancia con Abbot y Costello… entonces disfruté como la niña de 7 años que era, ahora no sé si resistiría un revisionado :).

  2. Joseph Gillis : 31.03.07

    Depende del estado de ánimo. Eso siempre. Aunque la que reseño aquí no debe de tener mucho que ver…

  3. Jesús : 24.04.07

    Recuerdo haberla visto en una de esas tardes de aburrimiento de fin de semana, sin otra cosa que hacer. Me encantó, y lso toques de suspense con humor me encantaron. Me cogió por sorpresa lo buena que era, como también me pasó con la maravillosa “La Madre Muerta” de Juanma Bajo Ulloa.

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