Niñera Moderna

Sitting Pretty“, USA 1948, 20th Century Fox

Director: Walter Lang
Productor: Samuel G. Engel
Guión: F. Hugh Herbert, basado en la novela “Belvedere”, de Gwen Davenport
Música: Alfred Newman
Fotografía: Norbert Brodine
Montaje: Harmon Jones
Vestuario: Kay Nelson
Dirección Artística: Lyle Wheeler, Leland Fuller

Intérpretes Principales: Robert Young (Harry King), Maureen O’Hara (Tacey King), Clifton Webb (Lynn Belvedere), Richard Haydn (Mr. Appleton), Louise Allbritton (Edna Philby), John Russell (Bill Philby), Ed Begley (Horatio Hammond), Randy Stuart (Peggy)

Enlace IMDb

Me costó, pero encontré esta película de Walter Lang casi desconocida en nuestro país (aunque se emitió en tv al menos una vez), magnífica sátira de la sociedad norteamericana de los años de posguerra. “Sitting Pretty”, tal es su título original, podría muy bien ser la precursora de “Mary Poppins” si quitamos las canciones y el azúcar, ya que la premisa de que parte es la misma, aunque diverjan luego considerablemente en el modo de tratar a sus protagonistas.

Y bien simple que es: un típico matrimonio vive en un barrio residencial de los que cada vez están más en boga. Harry (Robert Young), abogado y padre ocupadísimo, y Tacey (Maureen O’Hara), ama de casa y madre a tiempo completo, requieren de una niñera para cuidar de sus tres díscolos hijos y, a tal fin, ponen un anuncio en el periódico. La contestación proviene de Lynn Belvedere, con muy buenas referencias y formación, y es rápidamente aceptada… o aceptado, puesto que Belvedere (Clifton Webb) es un estirado caballero, de irritante pero atractiva personalidad y que se define a sí mismo como “un genio”. Esta abrumadora inmodestia, sin embargo, se muestra como cierta en repetidas ocasiones a la familia King, ya que Míster Belvedere parece poseer un dominio de casi todas las disciplinas, sean artísticas, científicas o filosóficas, además de tener una excelente mano con los niños. La satisfacción de los King, no obstante, se ve un tanto empañada por el hecho de que la heterodoxa niñera tiene por costumbre encerrarse durante largas horas en su habitación en completo silencio, “trabajando” en algo que no quiere desvelar. Ello y las largas orejas del señor Appleton, un chismosísimo vecino cuyo pasatiempo es recopilar las vidas y milagros de sus vecinos mientras poliniza flores a mano, provocarán una serie de enredos que pondrán en crisis incluso al feliz matrimonio.

“Niñera Moderna” es una película un tanto atrevida para la época, puesto que presenta a hombres realizando roles (la niñera, el cotilla solterón) que en aquel momento eran exclusivamente femeninos, según los clichés que se daban. Y es atrevida porque se burla sin reparos de un estilo de vida suburbial que ya estaba haciendo furor y que se implantó definitivamente durante la década de los cincuenta en los Estados Unidos, para exportarse luego al resto del mundo. Quizá sale tan directa porque pretende en realidad ser un cuentito inocente, no lo sé, pero lo cierto es que a Lang le sale una divertidísima historia que debe casi todo a la gran composición hecha por Clifton Webb (el inolvidable Waldo Lydecker de “Laura”), quien, al igual que en la cinta de Preminger, consigue reunir odio y admiración a partes iguales con su personaje, aunque en esta ocasión le retira el toque siniestro de Lydecker y se queda con las características más rechinantes del arquetipo. Si se le conceden, además, un puñado de frases geniales (mi favorita es: “El dinero es la fuente de todos los males y le tengo muchísimo respeto”), se comprenderá que cada vez que Webb está en la pantalla, se come la escena sin dificultad, incluso cuando la bella Maureen O’Hara anda por medio.

“Niñera Moderna” es una película de esas que te topas en un canal por cable y, sin saber por qué, te paras a verla. O, como fue mi caso en su día, vas a casa de un amigo y te dice “te voy a poner una película pa jartarse de reír”. Y tiene razón, porque es un film de esos que te tienen que presentar para conocerlo, pero una vez que lo conoces le tomas tanto cariño que, cuando consigues encontrarlo años después, sonríes ya sólo ante la perspectiva de verlo… y, una vez lo has visto, sientes la necesidad de contárselo a alguien. Si se lo encuentran, no se lo pierdan.

Comentarios
  1. Rosalía Arroyo :  7.06.07

    Yo también la estoy buscando desesperadamente. ¿Dónde la has encontrado?

  2. Joseph Gillis :  7.06.07

    Mira en la mula, Rosalía, pon el título castellano. Alguien se ocupó de grabarla en su día de la tele :-)
    Un saludo.

  3. J. Addams : 17.06.07

    gracias por el soplo!
    Y yo también recuerdo haberla vista en tv, al menos una vez. La necesidad de jartarse de reír es general, así que pondremos en marcha la mula, ya.
    un saludo

  4. Joseph Gillis : 17.06.07

    Pues la próxima que pienso cazar es “El Huevo y Yo”. Atentos a sus pantallas.

    Me alegro de verla, señorita :-)

Deja tus diálogos:

'Nombre', 'Correo' y 'Comentario' son campos requeridos.

Nombre

Correo Electrónico

Página Web

[Ayuda Textile]

 — 

Los textos originales de este cuaderno se encuentran bajo una Licencia Creative Commons. El resto son propiedad de sus respectivos autores.
Valida xhtml y css. Formatos disponibles para agregadores de noticias: atom y rss ( Suscribir).
Gestionado con Textpattern.


Datos de Taquilla