Denise te llama

Denise Calls Up“, USA 1995, Skyline/Davis

Dirección y Guión: Hal Salwen
Productor: J. Todd Harris
Productores Ejecutivos: John Davis, Stephen Nemeth
Música Original: Lynn Geller
Fotografía: Michael Mayers
Montaje: Gary Sharfin
Vestuario: Edi Giguere
Diseño de Producción: Susan Bolles

Intérpretes: Tim Daly (Frank), Caroleen Feeney (Barbara), Dan Gunther (Martin), Dana Wheeler-Nicholson(Gail), Liev Schreiber (Jerry), Aida Turturro (Linda), Alanna Ulbach (Denise), Sylvia Miles(Sharon), Jean LaMarre (Dalton Phillips, taxista), Mark Blum (Dr. Brennan)

Enlace IMDb

Vi esta película hace unos quince años, cuando se estrenó (más bien “la reestrenamos”) en el cine-club de Ingenieros y no acabé de decidirme si me gustaba o no. Tras mucho bregar para encontrarla, la he vuelto a ver y sigo confuso respecto a este primer trabajo de Hal Salwen, quien lleva desaparecido desde 2004 y sólo hizo dos películas más entre medias, de modo que es difícil saber si hablamos de estilo o de una flauta casual. Desde luego, no me dejó indiferente, o no habría tenido esas ganas de verla después de tanto tiempo.

Lo que sí es seguro es que sería muy complicado contar una historia parecida en 2010, en plena era de Internet. Y el caso es que Salwen rodó esta película apenas un lustro antes de la eclosión de la red y su generalización, y muy poquito faltaba entonces para que estallara la fiebre del móvil. Ya en la película muestra uno de los primeros celulares al alcance del consumidor medio, un trasto enorme con tapa y antena que, además, resulta necesario en el desarrollo de la trama. Pero me estoy adelantando.

Denise te llama es una comedia que estira hasta el extremo dos elementos muy representativos de la vida en los ochenta y noventa: la adicción al trabajo y la adicción al teléfono, unida esta última a una fuerte asocialidad que condiciona las relaciones personales en todos sus aspectos. Como la película empieza en medio de todo, desconocemos de qué manera se han llegado a conocer los protagonistas, aunque es bien obvio que tienen muy poco contacto y que éste, en su mayor parte, es a través de terceros. Prácticamente todo el metraje se desarrolla en casa de cada uno de los personajes, en su mayoría enganchados a un ordenador para trabajar —no lo olvidemos: sin internet—, aunque nunca llegamos a saber en qué trabajan. Siempre que hacen un intento de coincidir en alguna parte (por ejemplo, organizando una fiesta), surge algo, o hacen que surja algo que les sirve como excusa para no acudir; esto se gestiona invariablemente con el socorrido recurso de la elipsis: no sabemos qué ha pasado, pero oiremos enseguida las excusas que cada uno esgrime a posteriori en las pertinentes conversaciones telefónicas. Asistimos al nacimiento de una relación, la consagración de otra y una posible reconciliación. Experimentamos los balbuceos del sexo a distancia y la inseguridad de no saber si hay alguien al otro lado del hilo. Seguimos, en definitiva, la evolución de los personajes en diálogos que se entrelazan para acabar convergiendo en la protagonista que da título al film, en un clímax realmente bien conseguido dentro de una cinta cuya estructura, muy difícil de mantener, se compone inevitablemente de altibajos.

Sin ser nada prodigioso, sí es notable el resultado conseguido por Salwen, que consigue vencer varias dificultades. Una de ellas es que la mayor parte de escenas se componen de diálogos entre personajes que nunca llegan a coincidir en la pantalla (y, por tanto, se han rodado por separado con cada uno). En este caso el trabajo de los actores es ciertamente bueno, muy sobrio excepto por el histrión necesario de la propia Denise; ese grupo de desconocidos, aún sin tics ni defectos de fama, resulta verdaderamente creíble en una película que lo basa todo en sus conversaciones.

Y ahí viene la segunda dificultad, es decir, elaborar un guión donde la parte visual es mínima (pues toda ella se sustenta en la labor de montaje), donde la palabra toma las riendas y donde lo más fácil es agobiar por exceso o aburrir por defecto o por repetición. A veces sucede, no nos engañemos: aguantar hora y media en ese plan es jodido, muy jodido, y de vez en cuando se pierde uno en ensoñaciones porque falta el interés. Por suerte, los momentos de tensión, que suceden cuando los personajes salen momentáneamente de su ensimismamiento, son suficientemente atractivos como para querer seguir viendo lo que pasa. Igualmente ayuda el hecho de que sea una comedia con situaciones tan reales que se acaban antojando absurdas. Y esto es importante: el intercambio de diálogos no necesita soltar una frase epatantemente ingeniosa de cada tres para que provoque al menos la sonrisa.

La tercera dificultad es la más clara: ¿cómo resuelves una película con ese planteamiento? ¿Adónde mueves a tus personajes para no romper ese pacto con el espectador de que nunca se encuentran? Bueno, no es fácil, pero Salwen lo consigue aunque sea a medias: un clímax telefónico (pero no de ese estilo, no me sean guarros), una convergencia hacia el vórtice llamado Denise, expuesta con gracia y ritmo, y que da paso al epílogo de forma natural, o todo lo natural que pueda obtenerse de semejante propuesta. Es en el epílogo donde a Salwen no le queda más remedio que hacer una pequeña trampa para cerrar satisfactoriamente la historia. Queda en manos del espectador, pues, aceptar o no la trampa, de lo que saldrá entonces una película más que aceptable y que permite regresar a ella pasado un tiempo, o bien el experimento fallido de un realizador extraño al que nos hubiese gustado ver evolucionar con más películas. Dado que a Gillis últimamente no le ponen demasiado los finales descorazonadores, y de acuerdo con la experiencia de quince años pensando ocasionalmente en el film, me voy a decantar por la primera opción.

Comentarios
  1. Nightrider : 18.07.12

    Yo la vi en C+, una tarde perdida que uno pone la tele “a ver qué hay”.
    Me gustó el formato, por transgresor, y sin embargo, efectivo. Como bien apuntas, es muy difícil contar una historia sin más apoyo de la imagen que establecer la situación, todo se estructura en el diálogo para captar al espectador.
    Conmigo lo hizo, película para revisionar…. si se pudiera!
    Descatalogada, sin ripear, sin… ha desaparecido. Una pena.
    Muy interesante tu enfoque, joegillis. Seguiré leyendo tu blog.
    Un saludo

  2. Joseph Gillis : 18.07.12

    Gracias por el comentario, Nightrider. La verdad es que tendría que recuperar el blog, que lo tengo muy abandonado.

    Yo la encontré usando la mula, si te sirve. Era un rip de VHS, creo, pero se veía bien.

    Un saludo.

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