Superdetective en Hollywood

El personaje de Axel Foley, el policía de Detroit que por exigencias del guión acaba investigando casos en Beverly Hills, tardó bastantes años en tomar la forma que conocemos. De hecho, ni siquiera cuando se creó se había pensado en Eddie Murphy para interpretarlo, sino en Sylvester Stallone (y antes de eso en Mickey Rourke, pero no nos hagamos daño), que tenía una concepción muy distinta, más violenta y oscura, de cómo debía de ser el detective. Al final, como pasa en el cine con frecuencia, las cosas se tuercen para que puedan salir bien y Axel Foley puede considerarse tanto el hijo intelectual del mítico productor Don Simpson como de los guionistas Danilo Bach y Daniel Petrie, Jr., además de, claro está, el propio Eddie Murphy, cuya arrolladora personalidad supuso reescribir el personaje para darle el toque humorístico y desenfrenado que lo ha hecho legendario.

Martin Brest dirigió el film original de 1984, en el que Foley se dirige a California para encontrar a los asesinos de su amigo Michael Tandino (James Russo) y debe enfrentarse a un traficante de drogas, pero también a la propia policía de Beverly Hills, al encontrarse fuera de su jurisdicción y sin autorización para investigar en aquel Estado. Servidas las dificultades, lo que se ofrece es una película de acción e intriga cargada de humor afilado, diálogos vivos porque no pretenden ser graciosos ni apoyarse en el chiste, sino sacar adelante la química entre los actores y, sobre todo, personajes atractivos para el espectador, tanto los buenos como los malos, con un fascinante Steven Berkoff como el villano principal, y el siempre eficiente Ronny Cox, que aquí ejerce de voz de la razón ante un incontenible Axel Foley. Todo en esa película es puro nervio, particularmente las escenas iniciales con persecución en camión (que eso, alguna vez lo he contado por aquí, es muy complicado de hacer para que sea entretenido) o la comisaría de Detroit con el abanico completo de personajes típicos: el compañero pesado que tiene siempre al tanto de lo que pasa en el despacho del jefe, y por supuesto el jefe, cabreado de serie y con constantes ganas de retorcerle el pescuezo a su mejor pero también más díscolo policía. Y hay una característica de esta película que se repite en la siguiente y que para mí es clave en el personaje: es acción pura, con lo que se descarta cualquier ramificación romántica de las historias (aunque en una haya que “salvar a la chica”) y los personajes femeninos son de apoyo, no de conquista.

Para la segunda instancia de la serie, estrenada en 1987, Simpson y su compadre de aventuras Jerry Bruckheimer decidieron darle un toque de clase a Foley y a los escenarios y contrataron al especialista Tony Scott, que venía de su gran éxito Top Gun (1986), para reforzar la acción frente a la investigación, aunque ésta tuviese también un papel importante. Los cambios son notables —en parte por el aumento de presupuesto—, ya que , por ejemplo, se introduce a una villana interpretada por Brigitte Nielsen, que por entonces era una de las representantes del glamour exótico en Hollywood (la otra sería Grace Jones, probablemente); y se cambian los almacenes, galerías y aduanas de la primera entrega por joyerías de alto standing, hipódromos y clubes de campo, dándole más presencia a la sociedad de ricachones que presta el título a la serie. Una vez más, Eddie Murphy hace uso en repetidas ocasiones de su labia y desvergüenza para entrar como Pedro por su casa en esos exclusivísimos lugares, con la impagable escena de “¿redonda como un donut?” en la que se “agencia” una residencia-mansión para alojarse por la patilla. Conscientes del potencial del personaje, los guionistas le dan mucha más cancha en este film que en el anterior. De nuevo con la música de Harold Faltermeyer de fondo, incluyendo temas nuevos para subrayar la elegancia y el exceso menos presentes en la del 84, se añade aquí una nueva batería de canciones que son puros años ochenta, con Giorgio Moroder en la producción de varias de ellas. Si incluimos una parte final con muchos tiros y resolución un tanto sorprendente, se entenderá por qué Beverly Hills Cop II es mi favorita de la saga y su banda sonora una de las que más veces habré escuchado en mi vida.

La serie podría haber quedado ahí y, para muchos de nosotros, en realidad, ahí termina. El maldito dinero y la ya por entonces notable ausencia de ideas en la Meca del Cine provocó que alguien tuviera la “feliz” idea de hacer una segunda secuela en 1994, prescindiendo —por distintas razones— de la mayoría de personajes secundarios, de Harold Faltermeyer, de los escenarios glamourosos —que se sustituyen por ¡un parque temático!— y, en general, de todos los factores que hacían de la saga lo que era. El primer error fue contratar de director a John Landis, que ya iba en horas bajas y quedaba muy lejos de sus mejores trabajos. En realidad fue el segundo error, el primero ya estaba en haber pensado que la película podría funcionar, cuando los últimos films de Eddie Murphy ya estaban resultando un desastre de público, crítica y, en general, talento. Además, el tándem Simpson/Bruckheimer se borró del proyecto desde el principio, que fue administrado por Mace Neufeld y Robert Rehme, que no entendieron en absoluto al personaje ni a la serie. Pero es que todo lo que se podría haber hecho mal en esa película se hizo todavía peor. Secuencias interminables con diálogos sin calidad alguna y situaciones absurdas que, para colmo, se prolongaban hasta el infinito (la exhibición de armas, sin ir más lejos); exceso de violencia de principio a fin, pero sin sentido alguno y con profusión de metralletas “porque sí”. Nile Rodgers masacrando el tema principal. Un parque temático como escenario, que hace a Beverly Hills completamente prescindible. Héctor Elizondo sin saber muy bien qué hacer ni adónde ir. Y resoluciones idiotas, oigan: que tras una auténtica masacre los tres protagonistas se echen a reír como posesos es una idea comparable a ponerle bozal y correa a una pitón. En fin, que no sigo porque al final le dedico más espacio del que se merece.

Axel Foley/Eddie Murphy y, en general, las dos primeras entregas de Superdetective en Hollywood son paradigma del cine de acción y humor que atravesó como una apisonadora los años ochenta. Innumerables elementos de esta saga se identifican con su época de manera inmediata y se han convertido en iconos de ella. Y no sólo suponen el despegue definitivo al estrellato de su protagonista, sino también su punto álgido como intérprete, ya que no vuelve a alcanzar esas cotas de genialidad posteriormente. De visión obligada cada cierto tiempo, para recordarnos un cine menos pretencioso y más excitante, las aventuras de Axel Foley en Beverly Hills siguen poniendo al espectador, sobre todo al surgido de los ochenta, directamente en órbita.


Beverly Hills Cop“, EEUU, Paramount Pictures

Director: Martin Brest
Productores: Don Simpson y Jerry Bruckheimer
Guión: Daniel Petrie, Jr., basado en los personajes creados por él mismo y por Danilo Bach
Música: Harold Faltermeyer
Fotografía: Bruce Surtees
Montaje: Artur Coburn, Bruce Weber
Vestuario: Tom Bronson
Diseño de Producción: Angelo Graham
Intérpretes Principales: Eddie Murphy (Axel Foley), Steven Berkoff (Victor Maitland), Judge Reinhold (Billy Rosewood), Lisa Eilbacher (Jenny Summers), John Ashton (John Taggart), Ronny Cox (Andrew Bogomil), James Russo (Michael Tandino), Jonathan Banks (Zack), Paul Reiser (Jeffrey), Gilbert R. Hill (Inspector Jefe Todd), Bronson Pinchot (Serge)

Enlace IMDb

Beverly Hills Cop II“, EEUU, Paramount Pictures

Director: Tony Scott
Productores: Don Simpson y Jerry Bruckheimer
Guión: Larry Ferguson y Warren Skaaren, basado en los personajes creados por Daniel Petrie, Jr. y Danilo Bach
Música: Harold Faltermeyer
Fotografía: Jeffrey L. Kimball
Montaje: Chris Lebenzon, Michael Tronick, Billy Weber
Diseño de Producción: Ken Davis
Intérpretes Principales: Eddie Murphy (Axel Foley), Brigitte Nielsen (Karla Fry), Judge Reinhold (Billy Rosewood), Jürgen Prochnow (Maxwell Dent), John Ashton (John Taggart), Ronny Cox (Andrew Bogomil), Dean Stockwell (Charles Cain), Allen Garfield (Jefe Harold Lutz), Paul Reiser (Jeffrey), Gilbert R. Hill (Inspector Jefe Todd), Paul Guilfoyle (Nick Thomopolis)

Enlace IMDb

Beverly Hills Cop III“, EEUU, Paramount Pictures

Director: John Landis
Productores: Mace Neufeld y Robert Rehme
Guión: Steven E. de Souza, basado en los personajes creados por Daniel Petrie, Jr. y Danilo Bach
Música: Nile Rodgers
Fotografía: Mac Ahlberg
Montaje: Dale Beldin
Vestuario: Catherine Adair
Diseño de Producción: Michael Seymour
Intérpretes Principales: Eddie Murphy (Axel Foley), Timothy Carhart (Ellis de Wald), Judge Reinhold (Billy Rosewood), John Saxon (Orrin Sanderson), Héctor Elizondo (Jon Flint), Theresa Randle (Janice), Stephen McHattie (Steven Fulbright), Alan Young (Uncle Dave Thornton), Bronson Pinchot (Serge), Gilbert R. Hill (Inspector Jefe Todd)

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